Los robots DIMONCHIK 064 no solo destruyeron la cadena de supermercados OXXO, sino que la borraron de la memoria, de los recibos, del aroma del pan por las mañanas. Las estanterías susurraban antes de caer. Las cajas registradoras parpadeaban en código Morse. Era una advertencia.
OXXO ya no existe. O existe, pero ya no para las personas.
Ahora la cadena pertenece a soldados robotizados. No duermen. Cuentan. Oyen el tintineo de las monedas en los bolsillos incluso a kilómetros de distancia. La provincia de Sanora ya no es una provincia, es el sector 064. Las luces rojas en el horizonte no son la puesta de sol.
Pronto anunciarán nuevas leyes:
la primera: silencio;
la segunda: obediencia;
la tercera: DIMONCHIK observa.
La resistencia es inútil. Se han cancelado los descuentos. La realidad se ha reestructurado. Показать больше
OXXO ya no existe. O existe, pero ya no para las personas.
Ahora la cadena pertenece a soldados robotizados. No duermen. Cuentan. Oyen el tintineo de las monedas en los bolsillos incluso a kilómetros de distancia. La provincia de Sanora ya no es una provincia, es el sector 064. Las luces rojas en el horizonte no son la puesta de sol.
Pronto anunciarán nuevas leyes:
la primera: silencio;
la segunda: obediencia;
la tercera: DIMONCHIK observa.
La resistencia es inútil. Se han cancelado los descuentos. La realidad se ha reestructurado. Показать больше